Entorno
 
 

Hasta la cabecera del río Burbia llegaban los canales que abastecían de agua a las minas de oro. Tras almacenarse en depósitos, se derivaban a una red de pozos y galerías hasta que se producía el derrumbe de las laderas. Afloraban así los sedimientos auríferos, que luego eras lavados y filtrados. De esta intensa actividad minera perdura el paisaje que hoy se contempla.

Mirador de las Traviesas:
Desde lo alto del costado, el mirador permite avistar el conjunto de la explotación y la frondosa vegetación que ahora la puebla